¿Podemos?
Hemos aprendido a no creer en nada. Desde que bajamos de los árboles y dejamos de andar a cuatro patas, nos hemos llevado tantos chascos que hemos perdido la fe. Dios no da señales de existir, los políticos no cumplen lo que prometen y los anuncios de la televisión nos engañan. Nos hemos vuelto tan desconfiados que, por no creer, no creemos ni en nosotros mismos.
Hasta que toca Eurocopa, como este año, y afirmamos, completamente convencidos, que esta vez la selección española pasará de cuartos de final. Sí, señor. Con un par.
Está claro que la realidad supera a la ficción. Dicen que la fe mueve montañas, pero no tengo yo muy claro que además meta goles.


